~Tsuki no hikari~

El gran Japón medieval! (Foro de rol yaoi, yuri y hetero).
 
ÍndicePortalGaleríaFAQBuscarMiembrosGrupos de UsuariosRegistrarseConectarse
Ahora adopción de personajes, puedes pasar a verlos aquí! Quizá quieras alguno ¬w¬...
Más colores para postear, date una vuelta por aquí para decidir qué color le pondrás para el rol a tu personaje!
¿Dudas con los rangos de las geishas? Pasa aquí!
¿Necesitas cerrar un tema? ¡Aquí puedes hacerlo!
Conectarse
Nombre de Usuario:
Contraseña:
Entrar automáticamente en cada visita: 
:: Recuperar mi contraseña
Staff
Últimos temas
» El fin
Miér Sep 14, 2016 1:49 am por Tierna-Kikyo

» Habitación de Shiro
Mar Ene 08, 2013 6:45 pm por Mariuk

» Mal día en el circo
Sáb Ene 05, 2013 12:24 pm por Mariuk

» ¿Conversando?
Dom Oct 14, 2012 12:19 am por Mariuk

» Nuevos horizontes~
Sáb Oct 13, 2012 7:50 pm por Mariuk

» Explorando el territorio (Chi)
Mar Oct 09, 2012 3:44 pm por *Kanna*

» De compras ^^
Mar Oct 09, 2012 3:41 pm por *Kanna*

» El profesor de ética ~Instituto Sanctury~
Dom Sep 09, 2012 12:00 am por Sou8

» Info Sobre japón :D
Vie Ago 17, 2012 11:49 am por Tierna-Kikyo

Mejores posteadores
Tierna-Kikyo (3331)
 
Mariuk (2021)
 
Sou8 (1391)
 
hELLYON (810)
 
Noxy (668)
 
anya_misato (552)
 
koe_ki (530)
 
Yuuri (416)
 
Tormenta de Fuego (312)
 
Manzhanakaiyr (301)
 
Compañeros
Crear foro
Crear foro
BD ROL
Notre Dame
Bookmarking social
Conserva y comparte la dirección de ~Tsuki no hikari~ en tu sitio social bookmarking
¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

La mayor cantidad de usuarios en línea fue 34 el Jue Dic 05, 2013 7:32 pm.

Comparte | 
 

 Buscando entretenimiento

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
Ir a la página : Precedente  1, 2, 3  Siguiente
AutorMensaje
Ella
Katana
Katana


Cantidad de envíos : 217
Edad : 23
Localización : Everywhere and nowhere
Fecha de inscripción : 02/08/2009

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Lun Ago 16, 2010 1:08 am

-Mentira -dijo solamente, con voz suave, clara y en un volumen apenas audible para ambos, desviando suave la mirada, ya sin seguir caminando detrás de él-, así que deje de decir eso, porque en realidad...es detestable -quizá, solo hablaba por inercia, pero estaba totalmente seguro de lo que decía y ese llegue serio no podía evitarse con aquél tema. Etsuya, realmente le temía a la muerte y, lo que es más, a que la gente que lo rodeaba muriese.
Volver arriba Ir abajo
http://sasutosaku.activoforo.com
Mariuk
Shogun
Shogun


Cantidad de envíos : 2021
Edad : 25
Localización : *Mariukilandia*
Fecha de inscripción : 11/06/2008

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Lun Ago 16, 2010 1:13 am

Akuma sonrió al ver como la inocencia del chico se veía fragmentada por sus palabras, cual fina copa de cristal. Sonrió. - Si eso es lo que deseas... - Murmuró, aún con aquella sonrisa en los labios. Mantuvo el silencio unos cuantos pasos más, hasta finalmente llegar al mercado. Se volvió hacia el rubio para ver si lo seguía. - En este caso, hemos llegado... - Murmuró, señalandole el pintoresco lugar lleno de puestos con cosas exóticas, que a él no le impresionaban en lo más mínimo puesto que siempre las veía.
Volver arriba Ir abajo
Ella
Katana
Katana


Cantidad de envíos : 217
Edad : 23
Localización : Everywhere and nowhere
Fecha de inscripción : 02/08/2009

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Lun Ago 16, 2010 1:17 am

Etsuya reaccionó y, al mirar todo, se distrajo rápidamente adentrándose al mercado, para poder ver los diversos objetos que habían en exibición.

-Vaya
-emitió con suavidad, mirando todo a su alrededor-. Este es el mercado e Tokyo... -al final sonrió, un tanto entusiasmado-. Es gigantesco -dijo más para sí que para nadie más, pues no estaba acostumbrado a los mercados y menos si se trataba de uno tan grande como este.
Volver arriba Ir abajo
http://sasutosaku.activoforo.com
Mariuk
Shogun
Shogun


Cantidad de envíos : 2021
Edad : 25
Localización : *Mariukilandia*
Fecha de inscripción : 11/06/2008

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Lun Ago 16, 2010 1:21 am

- Disfrutalo mientras puedas... - Susurró el samurai, dejandolo que andara y situandose tras él, en silencio vigilante. Observaba sus reacciones, sus movimientos y la manera como reaccionaba la gente a su alrededor. Cuando veía unos ojos demasiado brillantes dirigidos hacia él, bastaba una mirada de los suyos helados y maliciosos para que, sea quien fuere, desviara la mirada. Él, por su parte lo observaba con lujuria contenida. Deseaba su cuerpo fragil y escuchar sus aterciopelados gemidos con voz aguda y de una u otra forma lo conseguiría.
Volver arriba Ir abajo
Ella
Katana
Katana


Cantidad de envíos : 217
Edad : 23
Localización : Everywhere and nowhere
Fecha de inscripción : 02/08/2009

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Lun Ago 16, 2010 1:26 am

No parecía prestar demasiada atención en algo que no fuera lo que estaba observando con tanto interes en el mercado, pues es que en realidad nada le interesaba más. Cada objeto fuera de lo que el conocía le parecía asombroso, el lujo de un par de cosas y llo brillantes que podían ser otras, pues en realidad no estaba acostumbrado a aprovechar sus viajes como el resto, sino que, siendo el esclavo principal de su amo, se dedicaba solo a aquél que lo había recogido de la miseria.

-Señor -musitó suave, atento en algunos objetos-, el mercado de Tokyo, ¿siempre es tan lleno de gente?
Volver arriba Ir abajo
http://sasutosaku.activoforo.com
Mariuk
Shogun
Shogun


Cantidad de envíos : 2021
Edad : 25
Localización : *Mariukilandia*
Fecha de inscripción : 11/06/2008

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Lun Ago 16, 2010 1:36 am

- Si, siempre esta lleno. La gente de Tokyo siempre necesita algo, nunca está conforme... - Musitó. Y obviamente también se incluía en aquello. Se volteó al menor e intentó dibujar su expresión más afable para darle la confianza que requería el momento. - Y bien, Etsuya... ¿No hay nada que te guste aqui en el mercado? - Inquirió, mientras caminaba, esperando a que el menor, tal vez, se antojase de algo cuyo capricho podría satisfacer. Entonces serían dos deseos...
Volver arriba Ir abajo
Ella
Katana
Katana


Cantidad de envíos : 217
Edad : 23
Localización : Everywhere and nowhere
Fecha de inscripción : 02/08/2009

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Lun Ago 16, 2010 8:46 pm

Reaccionó al escuchar al hombre de nuevo y le miró con sutileza.

-No -dijo con voz suave y educada-, en realidad, me gustan muchas cosas, pero no las deseo para mí, no del todo -dijo para ya prestarle mayor atención a Akuma-. Supongo que...no me preocupo demasiado por mí -sonrió, dulce y con gracia-, más bien pienso en los demás antes que en mí mismo.
Volver arriba Ir abajo
http://sasutosaku.activoforo.com
Mariuk
Shogun
Shogun


Cantidad de envíos : 2021
Edad : 25
Localización : *Mariukilandia*
Fecha de inscripción : 11/06/2008

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Lun Ago 16, 2010 9:17 pm

- En ese caso, voy a rectificar mi pregunta... - Se pegó tras la espalda del rubio, juntando ambos cuerpos, posando sus manos en los hombros ajenos e inclinandose sobre su oído para susurrar seductoramente. - No hay nada que quieras para ti? - Preguntó, está vez más directo.
Volver arriba Ir abajo
Ella
Katana
Katana


Cantidad de envíos : 217
Edad : 23
Localización : Everywhere and nowhere
Fecha de inscripción : 02/08/2009

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Lun Ago 16, 2010 9:20 pm

Reaccionó ante su repentino acercamiento, adoptando un notable sonrojo ante el contacto de sus cuerpos. En contra de su voluntad, terminó por estremecerse al sentir su aliento contra su oído y la forma en la que le sostenía.

-N...no -contestó suavemente, desviando la mirada con nerviosismo-, nada, señor...
Volver arriba Ir abajo
http://sasutosaku.activoforo.com
Mariuk
Shogun
Shogun


Cantidad de envíos : 2021
Edad : 25
Localización : *Mariukilandia*
Fecha de inscripción : 11/06/2008

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Jue Ago 19, 2010 1:09 am

Disfrutó de ver como el pequeño rubio se sonrojaba por su acercamiento, tan deliberado. Tambien disfrutó su estremecimiento, y tuvo que contenerse para no recorrer su cuerpo con sus manos, ansiosas por pasearse por su menuda cintura. - ¿Nada? Ah, que triste... - Negó con la cabeza, sin apartarse un centímetro del rubio - ¿Sabes? No es bueno despreciar tales cosas cuando te las ofrecen tan amablemente... - Le susurró por lo bajo, pegado a su oido, como si el otro le hubiera despreciado cruelmente.
Volver arriba Ir abajo
Ella
Katana
Katana


Cantidad de envíos : 217
Edad : 23
Localización : Everywhere and nowhere
Fecha de inscripción : 02/08/2009

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Jue Ago 19, 2010 1:55 am

El sonrojo de tornó más notorio y más encantador sobre su expresión avergonzada.

-Lo...lo siento -no podía terminar de hablar de un tirón, no sintiéndole tan cerca, se sentía nervioso con el mayor tan cerca de sí-, pero...en realidad...no le doy importancia a lo...a lo material...señor.
Volver arriba Ir abajo
http://sasutosaku.activoforo.com
Mariuk
Shogun
Shogun


Cantidad de envíos : 2021
Edad : 25
Localización : *Mariukilandia*
Fecha de inscripción : 11/06/2008

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Jue Ago 19, 2010 10:39 am

- Entiendo... - Murmuró. Era uno de esos pocos chicos extraños que decían no importarle nada más que el projimo. En lo personal le parecía un poco tonto aquello. Al fin y al cabo, en la vida real nadie realmente se preocupaba por uno mismo mejor que la propia persona. Suspiró y se alejó un poco del joven. - Es una lastima, pero supongo que tendré que aceptarlo... - Finalmente lo soltó de sus "garras" para seguir avanzando por el pasillo del mercado. - Bien, supongo que no queda otra que continuar nuestro paseo, cierto? - Inquirió, como si nada hubiera pasado antes de seguir caminando.
Volver arriba Ir abajo
Ella
Katana
Katana


Cantidad de envíos : 217
Edad : 23
Localización : Everywhere and nowhere
Fecha de inscripción : 02/08/2009

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Miér Sep 15, 2010 8:00 pm

-¿Uh? -reaccionó ante el hombre, luego asintió dudoso-. Sí... señor -le siguió, con paso lento... por alguna razón le parecía que le había molestado el que se negace, pero en realidad no tenía grandes deseos de comprarse algo a sí mismo, no le parecía que le faltase algo y, el que le gustase algo bonito, no le hacía pensar que lo merecía o que lo necesitase, pero igualmente no quería ofender al caballero con su rechazo-. Eh... señor... ¿le gustaría que hiciese algo para usted? -preguntó con una sonrisa-. Usted ha sido tan amable para ofrecerme algo... ¿no desea nada de mí?
Volver arriba Ir abajo
http://sasutosaku.activoforo.com
Mariuk
Shogun
Shogun


Cantidad de envíos : 2021
Edad : 25
Localización : *Mariukilandia*
Fecha de inscripción : 11/06/2008

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Dom Oct 03, 2010 1:22 am

Sus palabras le hubiera hecho detenerse y arrinconarlo en un callejon en otras condiciones, pero de momento solo le sonrió de medio lado mientras avanzaban. - No, de momento no... - Fue lo único que le respondió a la par que avanzaban. La verdad era que solo estaba haciendo tiempo para que empezara la función del circo y poder ver su actuación. Eso lo convencería si merecía la pena llevarselo o no.
Volver arriba Ir abajo
Ella
Katana
Katana


Cantidad de envíos : 217
Edad : 23
Localización : Everywhere and nowhere
Fecha de inscripción : 02/08/2009

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Mar Dic 28, 2010 12:41 am

-Um... -miró el cielo... parecía tarde, quizá se acercaba la hora y, al mirar un reloj en una tiendo, se detuvo-. Creo que... es hora de que regresemos... en veinte minutos es mi funcion, señor -dijo, con todo suave, para mirarlo a lo alto y sonreírle-. Se quedará a verme, ¿cierto? Sería para mí un placer que estuviera entre el público, así que por favor, cumplame el honor -le pidió, acercándose y colocando su mano sobre su brazo-. Como pago a todo...
Volver arriba Ir abajo
http://sasutosaku.activoforo.com
Mariuk
Shogun
Shogun


Cantidad de envíos : 2021
Edad : 25
Localización : *Mariukilandia*
Fecha de inscripción : 11/06/2008

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Miér Dic 29, 2010 1:19 am

Miró el cielo al escucharle. Si, el clima había cambiado un poco en el tiempo que llevaban caminando en el mercado, pero él casi no le prestaba atención. No sabía como podía ser el menor tan exacto en sus tiempos, pero no le tomó importancia de momento. Sintió su mano en su brazo, la miró, y luego lo miró a él. Usualmente nadie se le acercaba tanto y aquello se sentía... Extraño en verdad. Asintió de manera suave, solemne tal vez. - Si ese es tu deseo, lo cumpliré... - Muy poco faltó para que se acercara a su rostro, ya que deseaba verlo sonrojar de nuevo. Sería divertido ver la sangre agolpandose en sus mejillas, pero por prudencia se abstuvo de hacerlo. - Vamonos ya, entonces... - Musitó, volteando entonces para dirigirse de nuevo a la carpa del circo.
Volver arriba Ir abajo
Ella
Katana
Katana


Cantidad de envíos : 217
Edad : 23
Localización : Everywhere and nowhere
Fecha de inscripción : 02/08/2009

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Miér Dic 29, 2010 2:10 am

-Gracias señor -atinó con sus palabras... podía llegar a ser bastante intimidante, debía decirlo, pero lo respetaba, aunque muchos le mirasen muy raro... era él, se repetía, él y sus estúpidos nervios solamente, porque nadie tenía que verlo por lo que ese hombre pudiese representar, al menos eso quería suponer.

Y anduvo entonces camino a las carpas, porque sabía que su amo estaría esperando e igualmente los compañeros de show. Apenas llegaron sonrió gustoso a su amo... ellos tenían... una extraña "relación" de patrón y trabajador.

-Ése señor es mi amo -ninguno de los otros cirqueros le llamaban así, solo Etsuya-. Tengo que ir a cambiarme, no quiero que me riña... por favor, para a tomar asiento.
Volver arriba Ir abajo
http://sasutosaku.activoforo.com
Mariuk
Shogun
Shogun


Cantidad de envíos : 2021
Edad : 25
Localización : *Mariukilandia*
Fecha de inscripción : 11/06/2008

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Miér Dic 29, 2010 2:19 am

Solo asintió con la cabeza y lo siguió desde lejos solamente observando sus getos y expresiones. Su inocencia cada vez le hacía encapricharse más por poseerle, lo que le causaba una extraña contrariedad ya que normalmente tomaba lo que quería cuando lo deseaba y con ese chico tenía que contenerse. Suspiró. Que se le iba a hacer? Solo un poco más de paciencia.

Al llegar a la carpa, observó atento a quien le señalaba como su amo. Más tarde hablaría con él. Le saludó a penas con un gesto y luego fue a buscar un puesto donde sentarse, en las gradas, donde tuviera una buena vista del acto de los trapecistas. Era el único que realmente le interesaba.
Volver arriba Ir abajo
Ella
Katana
Katana


Cantidad de envíos : 217
Edad : 23
Localización : Everywhere and nowhere
Fecha de inscripción : 02/08/2009

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Miér Dic 29, 2010 2:41 am

Fue a cambiarse pronto, con esas prendas de colores vistosos y brillantes, parar verse una vez más en el espejo. Después suspiró y se apresuró para regresar a la carpa... los payasos dieron, como siempre, su debida introducción, ya después era el turno de Etsuya junto a los otros trapecista.

Al ser el menor, más pequeño y menos pesado, servía perfectamente para las transportaciones, así que esperó abajo de las escaleras a su compañero principal, apenas éste llegó lo siguió subiendo las escaleras y, al final, recibió su ayuda para subir.

Ah, pero siempre tenía que ser visto tan afeminado, ¿no? Su compañero lo apresó entre sus brazos como a una damisela, se sonrojó por ello y suspiró apenas le soltó para dejarse ir.

Parecían ser ellos los payasos a veces... en fin. Tomó aire y, apenas estuvo de vuelta en ese balanceo por tercera vez, se dejó ir detrás de sus manos y se sostuvo de sus brazos con fuerza, sintiéndose balancear.

En esa misma ida y venida pasó de esos brazos a los del otro compañero, para ser subido al columpio y ayudar a dar mas impulso con ello... estaba acostumbrado a las alturas, menos mal. Para ello un cuarto trapecista ya estaba en el columpio contrario y se dirigía hacia él, Etsuya saltó y fue atrapado por ésta, que pronto se dejó ir de espaldas.

Gracias a los cielos fue sostenido por el otro trapecista y ya veía la hora de pasar a los siguientes brazos, mismo que hizo apenas hubo oportunidad... tristemente era el paseado entre ellos y terminó pasando a lo anterior en un doble cambio.

Dos trapecista de cada lado... podría ser peligroso pero estaban acostumbrados. Finalmente él y su contrario fueron lanzados al aire, haciendo una pirueta antes de dejarse caer en la maya y agradecer el público... ¿Porqué había sentido tantos nervios después de aquel atrevimiento de parte de sus iguales? Por Dios, no era una chica.
Volver arriba Ir abajo
http://sasutosaku.activoforo.com
Mariuk
Shogun
Shogun


Cantidad de envíos : 2021
Edad : 25
Localización : *Mariukilandia*
Fecha de inscripción : 11/06/2008

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Miér Dic 29, 2010 2:57 am

Tan pronto comenzó el acto de los trapecistas, miró el techo de la carpa con atención y ahi estaba el rubio, con un traje de llamativos colores, balanceándose entre los columpios de manera que pudiera haber dejado sin aliento a cualquiera. Lo impresionaba, si. Que el acto no era algo común que se viera en esos sitios, también era cierto. Pero más que el propio acto, lo que le llamaba la atencion era aquel pequeño rubio volador, de graciles formas y voz nerviosa.

Al terminar el acto, aplaudió igual que todos los demás, y sigió observando el resto de los actos, más por educación que por el hecho de que realmente estuviera interesado. En cuanto terminó la función, fue directamente a buscar al amo del circo. Estaba decidido, lo quería para sí, y estaba dispuesto a pagar el precio que tuviera para conseguirlo... o en caso contrario, a que corriera un poco de sangre.
Volver arriba Ir abajo
Ella
Katana
Katana


Cantidad de envíos : 217
Edad : 23
Localización : Everywhere and nowhere
Fecha de inscripción : 02/08/2009

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Miér Dic 29, 2010 3:09 am

Apenas terminó el acto salió de la carpa y casi corrió a darse un baño. Por poco y aquél trapecista se le tiraba en cima como siempre y odiaba que se le insinuara así cuando él solo... le pertenecía a su amo. No conocía otro cuerpo que no fuera eso y los encuentros que habían tenido a su petición eran escasos... pero le atemorizaba el acoso, porque él solo podía pertenecer a su dueño, ¿no era así? Aunque, bueno... ya no era su dueño, pero el lo veía como tal y éste se comportaba igualmente como uno.

Y bien, apenas estuvo listo salió para ver qué haría de cenar a los hombres que no dudaron en lanzarle sus burlas en pro al buen acto que había hecho, o bueno, eso parecían cuando le hablaban así, aunque reconocía eran solo alagos que terminaban por hacerle sonreír y sonrojar a la par.... pero más raro se le hizo su amo se acercara cuando él usualmente optaba por llevarle la comida a su carpa.
Volver arriba Ir abajo
http://sasutosaku.activoforo.com
Mariuk
Shogun
Shogun


Cantidad de envíos : 2021
Edad : 25
Localización : *Mariukilandia*
Fecha de inscripción : 11/06/2008

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Miér Jul 27, 2011 2:59 am

Despues de una larga conversacion con el dueño del circo, un par de amenazas y un poco de dinero este accedio "amablemente" a vender al chico. Le dejó dicho que no le dijera lo sucedido sino que simplemente le dijera al joven que iría en su nombre a su casa para cerrar un negocio. Amenazó con cercenarle una mano si le arruinaba la diversion y le dejo instrucciones para que lo alistara.

En una hora vendría un carruaje por él por lo que, luego de retirarse, el amo de la carpa se dirigió a Etsuya para decirle lo que había dejado dicho el samurai. Que se alistara y recogiera sus cosas porque vendrian por el en una hora... Y ojala que obedeciera, porque sino la que rodaría sería su cabeza.


Su amo había levantado una orden que, admitía, le confundía un tanto. Por lo regular, él nunca se inmiscuía en asuntos de negocios de su amo, sin embargo le causaba algo de gusto que en esta ocasión este le hubiese encargado algo, aunque no conociera exactamente a la persona con la que iría y, mucho menos, qué haría allá donde él. Pero, bueno, era orden de su señor, mismo por lo que apresuró.

Pronto, tuvo todas sus cosas preparadas y a último momento charlaba con un par de compañeros, sentado sobre una caja de madera. Entre ello alguna burla no sobró por la acosante actuación que tuvieron, mismo por lo que hacía berrinche inflando mejillas... pero solo continuaba a espera de esa carroza que su amo había mencionado.


A la hora señalada, una carroza magnifica apareció para buscar al chico. El cochero se bajo, buscando al joven de nombre Etsuya y lo guio al carruaje, para luego arrancar rapidamente por las calles empedradas que salieron de los suburbios y se dirigieron a lo mas alto de la ciudad, donde vivian las familias ricas de aquella ciudad. Él era rico porque le tenian miedo, y asi los mantenía a raya.

El carruaje entró en la mansión ostentosa decorada con cerezos en flor que parecía todo menos la casa de un samurai, menos la casa de un asesino. Al entrar, le abrieron la puerta y lo condujeron al salón, donde en una bandeja esperaban una botella con un par de bocadillos y dos vasos de sake, para que esperara la llegada de "el amo".


Estaba sorprendido... no era común que su amo tuviese tratos con gente tan importante, apenas con el gobierno pues pagaban lo debido por sus viajes y el tiempo en que se presentarían en cierto lugar pero, el que llegase una carroza tan lujosa a por él y después un cochero de tal porte tan serio le tenía asombrado, además era apenas un pobre diablo.

Oh,pero su sorpresa solo acrecentó cuando llegó a esa mansión... tan grande y, siendo escoltado adentro, no podía evitar observar todo a su alrededor con asombro. Apenas lo llevaron a la sala de estar, esperó sentado y en silencio, observando la amplia habitación a par de que esperaba a quien fuese que pasara a por él... ¿cerrar un negocio, eh? No comprendía del todo el porqué él debería esta ahí.



Oh,pero su sorpresa solo acrecentó cuando llegó a esa mansión... tan grande y, siendo escoltado adentro, no podía evitar observar todo a su alrededor con asombro. Apenas lo llevaron a la sala de estar, esperó sentado y en silencio, observando la amplia habitación a par de que esperaba a quien fuese que pasara a por él... ¿cerrar un negocio, eh? No comprendía del todo el porqué él debería esta ahí.



Cuando le avisaron que el rubio habia llegado, sonrió a su reflejo en el espejo. Usaba el cabello suelto ahora, con un kimono azul cielo con blanco, entreabierto que dejaba ver su pecho y la espada al cinto. Se levantó, asegurandose de no lucir demasiado intimidante, y bajó las escaleras para encontrarse con el rubio en el salon, sonriendole suave.- Hola Etsuya...- Saludó, pasando al salon.



Esa voz... él la conocía. Reaccionó cuando se percató de quién era y se levantó de inmediato, ligeramente nervioso habría que aclarar. Hizo entonces un inclinación al recordar que estaba ahí por un negocio de su amo y, después de ello, volvió a levantar su rostro. Ahora estaba mucho más confundido que nates y no atinaba en las razones por las que él esttaba ahí.



-S... señor -alcanzó a decir-. Buenas... sé que estoy aquí por negocios de mi amo -dijo, en voz baja, a pesar de todo se sentía ciertamente indimidado por la presencia del mayor y por el hecho de estar en su casa-, dijo que... cerraría un trabajo por él... pero, no sé bien qué es lo que debo hacer aquí. Dijo que... usted me lo diría.



- Exacto, yo te dire lo q tienes q hacer...- Murmuró - Por ahora, relajate... - Musitó, sonriendole sugerente, disfrutando de su verguenza - Vamos, toma algo de lo q esta servido, por favor... Hablaremos de negocios despues...- Musitó, sirviendose un poco de sake y bebiendolo de un sorbo sin q pareciera afectarle - Ponte comodo Etsuya... Y no me digas señor, por favor...- Pidió con "amabilidad".



Reaccionó al escucharle de nueva cuenta, para mirarlo atentamente... aunque pasó a una mirada llena de curiosidad y, ante su ofrecimiento, tan solo volvió a sentarse, no muy tranquilo junto al otro que estaba al frente suyo.



-Recién he comido -dijo, con tono suave, llevándose las manos al regazo, con timidez, jugando con sus dedos en busca de distracción y, cuando dijo eso último, negó con la cabeza, suavemente-. Lo lamento... pero no sé cómo debería llamarle si no fuese así...


- Llamame Akuma...- Musitó, tomando el otro vasito de sake para servirselo y ofrecerselo - Después de todo, estarás un poco más aqui y quiero que seas menos formal... - Murmuró. Tomó el suyo propio, lo volvió a rellenar y a beberlo de un sorbo - ¿Te sientes a gusto aqui, Etsuya? ¿O te hace falta alguna otra cosa? - Inquirió, recostandose de lado sobre los cojines pero sin apartarle la mirada de encima, su perfil a penas siendo enmarcado por su cabello oscuro, exhibiendo su cuerpo a través del kimono entreabierto.



-Pero... -empezó ante lo primero, para notar cómo le ofrecía el sake y negar con la cabeza-. Gracias, pero yo no bebo... además, ¿a qué se refiere con eso? Con que me quedaré... un poco más -cuestionó, confundido y mirándole, para escucharlo... ¿a gusto? Estaba casi temblando de los nervios... quería reresar a la carpa, de hecho, pero había prometido a su amo que haría eso y, cuando él se recostó y le siguió mirando tan atentamente, un sonrojo cubrió sus mejillas fuertemente pues... el mayor estaba dotado por un masculino cuerpo y, aparentemente, a diferencia de él... Etsuya sentía el pudor a flor de piel, por lo que desvió despistadamente la mirada con ello. Solamente había observado un cuerpo y tan solo una persona lo había visto a él... no era algo simple.


- Me refiero que no vamos a cerrar el trato ahora mismo porque quiero disfrutar de tu compañía... - Musitó, tomando entonces el vaso de sake que le sirviera al chico y bebiendoselo él - Pero voy a comenzar a sentirme de verdad ofendido si sigues rechazando todo lo que te ofrezco - Exclamó con algo de dramatismo - Solo intento ser amable, pero tu...- Dejó la frase en el aire para darle aún más impacto, desviando la mirada como si realmente lo pensara.



-Lo... lo lamento -reaccionó de inmediato, mirándole con ese sonrojo-. A... Akuma -dijo, en voz baja... no le gustaba llamarle a sí, no sentía que fuese lo suyo-. ¿Potr qué... pidió a mi amo... que yo viniera en su lugar? Dirá que quiere mi compañía pero ya he salido con usted toda esta tarde y mañana tengo que presentar de nuevo mi acto... no puedo quedarme demasiado tiempo -quería huír-. ¿Qué es lo que realmente debería estar haciendo aquí?


Tantas preguntas por parte del mas chico le incomodaban un poco. ¿No podía simplemente disfrutarlo? Pese a ello, decidió ser paciente, ya que el chico seguramente no sabía lo que estaba pasando. Suspiró pesadamente, pasandose una mano por el cabello, acomodandolo de lado. - ¿Que deberías hacer? Pues tomarte las cosas con calma y disfrutar de las atenciones que se te ofrecen...- Murmuró. - He conseguido... librarte de tus tareas por un par de deías, digamoslo así. Creo que necesitas un descanso - Explicó - Así que deja de preocuparte por tu "amo" y la carpa del circo... aprenderán a sobrevivir sin ti...- Finalizó, disfrazando sus verdaderas intenciones con aquella aura de amabilidad.



Reaccionó... ¿liberado? Aún estaba confundido... pero si seguía dándole tantos rodeos seguramente el mayor se molestaría y eso involucraría al trabajo de su amo, así que tan solo suspiró y comenzó a observar a su alrededor, para entonces dirigir una mirada despistada al mayor, como quien no quiere la cosa y, recordando que traía sus cosas, entonces se le ocurrió preguntas.

-¿Me quedaré aquí más de un día? -preguntó, un poco descolocado-. Mi amo dijo que debía traer todo esto, así que tan solo lo hice... ¿cuánto tiempo se supone que esté aquí?



- Mmmm... No lo se... ¿Un par de días tal vez? - Inquirió, como si realmente se lo estuviera pensando. Todo dependìa de que tan rápido se aburriera del chico lo que, por ahora, no estaba en vista de suceder. - Todo depende... - Tomó otro más de los bocadillos antes de levantarse, acomodándose la espada al cinto. - Vamos Etsuya, quiero mostrarte mi casa... Y que escojas cual será tu habitación... - Exclamó, mirandolo por encima del hombro, buscando distraer la atencion ajena y sus propios instintos que, viendo al menor tan despistado e inocente, no le daban más que ganas de saltarle encima.



-¿Um? -lo miró... un par de días, no debía estar realmente mal, si era lo que su amo le había ordenado, por lo que al escuchar lo continuo solamente dibujó una minúscula sonrisa, difícil de percibir del todo-. Yo estaré bien con la habitación que me otorgue, señor... no necesita darme a escoger nada, no soy alguien de grandes lujos o cosas por el estilo -le avisó-. Pero si su deseo es mostrármelo que asi sea, señor.-



- Bien, eso esta mejor... - Sonrió - En ese caso, sigueme... - Le murmuró - Tus cosas seran llevadas a tu habitación más tarde... - Le informó antes de avanzar por un pasillo amplio luego de salir de aquel salon. Al final del pasillo había una escalera de caracol, la cual le indicó debía subir tras él. En el piso superior se extendían varios pasillos. El mayor se encaminó por el de la derecha el cual tenía cinco puertas; dos al lado derecho, dos al lado izquierdo y una al final del pasillo, la cual estaba adornada con un dibujo de un dragón colos rojo fuego que la atravesaba por completo. - Adelante, escoge una puerta...- Indicó.



-Sí -se levantó justo detrás de él, caminando y observando todo a su alrededor con sus grandes ojos azules, con cierta fascinación había que admitir. Cinco puertas, exactamente eran las que le dio a escoger y, si era honesto, aquella grande captaba su atención... pero se limitó a señalar una que se encontraba a un costado de ella y ya-. ¿Esa está bien? -cuestionó al mayor, con cierta inocencia.



- La que quieras esta bien... - Le aseguró al menor, para tratar de disminuir un poco aquella timidez que parecía aquejarle. De su cinturò sacò un juego de llaves con el que abrió la puerta, la cual crujió al abrirse. La habitación estaba oscura. Akuma avanzó sin que sus pasos se escucharan por el suelo y abrió las cortinas, dejando pasar la iluminación a un esplendoroso cuarto; una cama con doseles en la que hubieran cabido más de cuatro personas, con sabanas de hilo dorado y de aspecto mullido. Muebles de madera brillante y pulida color caoba, mesas de noche, peinadora y un armario con decorados y relieves llamativos. El piso estaba alfombrado, lleno de arabescos dorados sobre un color malva. Las paredes eran todas blancas con zócalos de madera del mismo color que los muebles, dandole a la habitación un aspecto bastante inusual y muy inglés, poco común en las tierras de Japón. - Pasa...- Le incitó el mayor, deseando ver su expresión. Seguro pensaría que era demasiado y no la querría como su habitación. Pero se llevaría una sorpresa, o tal vez una decepción, cuando se diera cuenta que el resto de las habitaciones eran bastante parecidas.



Se asombró bastante al ver la habitación... sus ojos abrieron de par en par y parpadeó un par de veces al ver bien el lugar. Parecía la habitación de algún príncipe o algo así... realmente él no tenía mucho idea pues era apenas un pobre diablo, pero al ver aquello se sentía maravillado y, al escuchar al mayor, solo asintió, aún observando a su alrededor por lo mismo.

-E... ¿esta será mi habitación? -cuestionó, trastabillando-. ¿No es demasiado? -cuestionó, algo apenado, debía admitir, pues no estaba acostumbrado a ningún tipo de lujos o algo que tan siquiera se le asimilara.



- Si ese es tu deseo, esta será... Sino, también puedes ver el resto de las habitaciones, pero no creo que encuentres nada menos que esto... - Le advirtió. Claro, a él le convenía más que se quedase en esa ya que para él sería mucho más sencillo hacerle alguna "visita nocturna" al menor durante su estancia. Una sonrisa maliciosa se le dibujó en los labios, dandole a su perfil un aspecto algo macabro pero procuró controlarse. - Entonces, ¿Que eliges?.-



-Supongo que -empezó, analizando todo antes de andar a sentarse sobre la cama, que era bastante alta al grado que podía mecer sus píes con libertidad-, si todas son así... creo tampoco me queda mucha opción, ninguna habitación será más modesta, supongo -respondió, observando el delicado alfombrado con cierta atención antes de levantar un poco el rostro-. Tendría que ser esta, entonces...



- Perfecto. En ese caso, mandaré a traer tus cosas... - Musitó. Le sorprendía bastante que el más chico no hubiera querido revisar el resto de las habitaciones para confirmar sus palabras y que tampoco hubiera querido atravesar aquella puerta con dibujo de un dragón, la cual llevaba a su habitación. Se encogió de hombros, acercandose al dosel de la cama donde un grueso cordón dorado colgaba, bamboleandose, haciendo par con el juego de sabanas. Tiró de él, haciendo que sonara una campana con tono grave. Al poco tiempo apareció un sirviente en la puerta que ejecutó una reverencia. - Ordena que traigan las pertenencias de nuestro invitado. Esta será su habitación - Ordenó, con autoridad. El sirviente hizo una reverencia y se retiró. Entonces Akuma volteó a ver al chico con una curiosa expresión, casi sonriente. Era su segundo deseo. Siempre solía conceder tres a sus "victimas" por lo que no tendría que esperar demasiado aparentemente. - Tiempo sobra. ¿Quieres ver el resto de la mansión ahora? ¿O tomar un baño y refrescarte primero? - Inqurió. Cualquiera habría dicho que aquello era trabajo de los sirvientes, pero el samurai se ocuparía de que nadie pusiera una mano encima del rubio... menos cuando él no lo había hecho siquiera. Le miró con sus ojos penetrantes y azulados, esperando su respuesta.



-No -dijo, con tono suave-, no lo sé realmente... pero se hará tarde pronto, ¿cierto? No quisiera tener que cansarle demasiado y además, si me quedaré aquí más de un día, vale más que pronto me ubique, ¿no cree? Sería mejor si... me acomodo antes y, quizá mañana, pueda darme un recorrido por el lugar.



- Perfecto, en ese caso, dejaré que te arregles ya que dentro de poco la cena estará servida – Añadió – En el armario hay suficiente ropa, en el baño las toallas y todo lo que necesites, asi que espero que estés a gusto – Exclamó, antes de reitrarse, dejando hacer al otro. Mientras más “cómodo” se sintiera en aquel lugar, tanto mejor para él.



Apenas Akuma lo dejó en la habitación se dio un par de minutos para observar a su alrededor... cerró la puerta y miró con curiosidad cada sinuoso detalle con el que había sido hecha la habitación, para después tenderse unos segundos en la cama, mirando arriba. Tenía algo de inquietud con respecto a lo que podría pasar estando ahí, Akuma le parecía un hombre algo frío y se preguntaba si no era mala idea su presencia, pero sacudió la cabeza intentando borrar esos desconfiados pensamientos de ella, pues él no era así, era todo lo contrario y el señor estaba siendo muy bueno al darle todo eso, además era una orden de su amo el ir con él y satisfacer todos y cada uno de sus deseos, era esa su tarea...



Finalmente su mente cedió cuando una de las sirvientas entró y anunció que su baño estaba listo y que le darían unas prendas para después de este, mismo por lo que Etsuya andó a darse un baño rápido, pues debía apresurar y no hacer esperar al hombre de la casa, sin embargo grande fue su sorpresa al entrar a la habitación y ver a dos sirvientas acomodando la ropa del chico: una yukata que de pura lucía más que nada costosa, estuvo a punto de negarse pero para cuando se dio cuenta ya lo estaban vistiendo a su gusto o disgusto. Se apenó bastante al mirarse en el espejo con esa yukata de colores dorados y plateados, nunca había tenido que usar ese tipo de cosas, se sentía alagado pero... era demasiado. Apenas estuvo preparado los sirvientes se dispusieron a llevarlo a quién sabe dónde



Akuma le dejó que se acomodara para la cena a voluntad mientras él ordenaba que esta fuera lo más buena posible. Luego se retiró a su habitación, donde escribió una carta al dueño del circo y la envió con uno de sus sirvientes. Que no esperara que se lo devolviera, porque lo quería para él. Fue a refrescarse antes de la cena, para colocarse la yukata azul cielo con destellos blancos e ir a sentarse en la mesa, donde los sirvientes le esperaban con un par de aperitivos. Cuando el rubio llegó lo observó con una sonrisa curiosa y sutil mientras le indicaba que se sentara a su lado. – Espero que la cena sea de tu gusto, Etsuya…- Comentó, tomando los palillos y disponiéndose a comer.



-Con permiso -dijo para poder entrar, mirando la habitación y al samurai en este. Se dirigió entonces a la mesa... se sentía apenado por las prendas que llevaba. Se sentó y escuchó a Akuma para después asentir-. Sí, señor... gracias -respondió, antes de unir sus manos y suspirar-. Gracias por la comida -dijo en un tono bajo, para tomar los palillos y observar su plato... ¿era correcto estar ahí a cuestas del circo y los muchachos? No, era una orden de su señor... además, volvería pronto, estaba casi seguro de ello. Aclarándose eso en la cabeza se dispuso a probar bocado, que se sorprendió al darse cuenta del buen sabor de este y sonrió, comiendo ahora con gusto... nunca había probado algo de tan buena mano.



No le costó darse cuenta de que al otro realmente le gustaba la comida. Siempre parecía comportarse de esa manera inconciente pero tentadora para él, cosa que le hacía tratar de contenerse constantemente para no hacerle nada… al menos de momento. De reojo lo observó, pero continuó comiendo sin “aparentemente” inmutarse. – Etsuya… ¿Te ha dicho tu amo cuanto tiempo estarías aquí? – Inquirió, queriendo saber que le había dicho aquel sujeto al menor sobre él. Mientras no lo hubiera puesto sobre aviso, todo estaba bien.



-No -dijo, deteniéndose un momento al escuchar la voz del mayor, mirándole sereno-, mi amo dijo tan solo que tenía que venir a esta casa, no me dijo que era con usted señor... pero me siento más seguro al saber que ya lo conocí esta tarde. Mi amo dijo que vendría un tiempo para servirle a usted en lo que quisiera, que era para saldar una deuda y que no debía preocuparme pues pronto podría volver a trabajar en el circo sin problemas, eso es todo -dijo, antes de sonreír de forma candida-. ¿Hay algo que le faltó decir a mi amo?



- No, nada en lo absoluto. Era solo curiosidad - Comentó - Y eres mi invitado así que no te sientas incomodo con toda esta atención - Señaló, notando aquella evidente sensación en el otro - Solo será un tiempo y, a cambio, solo tendrás que hacerme un par de favores nada más, así que sientete libre de hacer lo que quieras y descansar del circo - Murmuró y aunque sonreía, algo en aquel gesto resultaba malicioso y seductor mientras pensaba como haría para engatuzar al rubio. Solo por aquella primera noche, lo haría de la manera facil. Había agregado una droga a su bebida que lo dejaría más docil y así, si era virgen, cosa que no dudaba con su aspecto, no le dolería tanto.



-U... Uh... Vale -dijo, con tono suave, para sonreír de forma encantadora y continuar con su platillo que, a su parecer, resultaba delicioso. Pronto lo terminaría y, por alguna razón, tenía la costumbre de beber hasta el final, era bueno de hecho, así que tan solo le dio un sorbo entre la comida y lo disfrutó antes de continuar comiendo con tranquilidad e inocencia. En realidad no era conciente de que pudiese pasarle algo malo ahí, mucho menos ante las atenciones que el otro le estaba brindando tan amablemente, se sentía agradecido por ello, pocas veces se encontraba a alguien tan amable... que era eso lo que él creía.



Cuando Akuma terminó su comida dejó los palillos a un lado y hizo un gesto para que sus sirvientes se llevaran los platos vacios. al minuto siguiente la sirvienta vino con una delicada botella de sake decorada y dos pequeños vasos. Le sirvió uno a su amo y, con delicada reverencia, se retiró. - ¿Te gustan los postres, Etsuya? - Preguntó mientras tomaba el vaso de sake y se lo bebía de una sola vez, para luego fijar su atención en el menor, divertido de la manera inocente en que no parecía darse cuenta de nada, aunque varios sirvientes ya hubiera advertido sus intenciones para con el cirquero.



-¿Los postres? No debo comerlos -respondió, ya había terminado de comer, lo miraba curioso y estaba por tomar su bebida-, como soy un trapecista debo cuidar mucho mi figura y, a pesar de que tengo que hacer mucho ejercicio, no se me da del todo, así que como muy pocas arinas -ríe divertido-. Mi amo dice que soy hiperactivo y que cuando como demasiada azúcar parece que voy a explotar, así que me tiene dicho que debo comer muy poca... por eso casi no como postres -respondió, para probar la bebida y terminarla de un solo trago, suspirando después para sonreír-. Gracias por todo.



- Vale, entiendo... - Murmuró. No iba a poder engatuzarlo con eso a pesar de su hiperactividad. Notó que terminaba de comer e hizo un gesto para que también se llevaran los platos ajenos y dejaran limpio su puesto. - Tomaré algo de sake... ¿Te quedarás? ¿O les digo que te lleven a tu habitación? - Preguntó, mirandole con curiosidad, esperan su respuesta para su siguiente movimiento mientras se servía más sake para beberlo del mismo modo.



-Considero que, primero, por respeto a que estoy en su casa, lo debido es esperar junto a usted y, por respeto a su hospitalidad y agradeciendo, deseo esperar, mientras no le sea de molestia, señor -respondió, con una sonrisa encantadora, mirándolo beber... nunca le había llamado la atención el alcohol y mucho menos le agradaba el aroma, a veces su amo olía a eso, no le disgustaba, más bien casi le embriagaba el propio aroma, le embelezaba, lo cual resultaba extraño, pero debía comportarse por respeto y así lo haría.



-En absoluto seria molestia para mi que un chico hermoso me hiciera compañía...- Comentó, en lo que observaba el vaso de sake, vacío por el trago que le había dado, suspirando un poco por ello. - Gustas beber conmigo? - Preguntó, empujando contra su mano el segundo vaso que había mandado a traer, mientras su mirada le recorría de arrriba a abajo por un perfido instante, imaginando como sería probar su piel, tan apetecible a la vista,



Un notable sonrojo cubrió las mejillas del rubiecito al escuchar la primera frase del mayor, más, cuando le vio intentando acercar su vaso de sake y luego al escucharle ofrecerlo, tuvo que negarse.-Yo no bebo -le explicó-, nunca lo he hecho y muchas veces tan solo el aroma me mueve el mundo -admitió avergonzado-, lo lamento... no puedo complacerse en eso, señor. Pero prometo hacer lo que me pida la proxima vez.



- Muy bien... Pero espero que recuerdes esa promesa...- Musitó, sonriendo de medio ladio, malicioso y sensual, sirviendose más sake para beber, para luego levantarse de la mesa. - Por ahora es suficiente, no quiero terminar ebrio... Y es hora de que te recuestes - Exclamó, haciendole un gesto para que se pusiera en pie. - Vamos...- le llamó, para guiarle el mismo a su habitación, que quedaba junto a la suya,



-Sí -respondió, algo confuso ante esa insinuación, mirándola para sonreír sonrojado ahora, escuchando su voz y asintiendo suavemente mientras caminaba a un lado suyo, justo como le indicaba... no sabía de la existencia de la droga, pero probablemente pronto comensaría a sentir su efecto y seguramente no sería un hecho muy afortunado que digamos. Otra cosa que no sabía y que pronto se daría cuenta era de que la habitación del mayor estaba justo a un costado de la suya y él, ignorante, la había escogido.



Subió las escaleras de la enorme casa y caminó por aquel pasillo enorme hasta alcanzar la habitación ajena, deteniendose en la puerta de esta para que la tentación de entrar no le venciera. - Recuestate y descansa, Etsuya, te has ganado un descanso...- Comento, sonriendo suave, acariciando impulsivamente sus cabellos rubios, para luego darle la espalda y errumbar a su habitación, la del fondo que tenía la puerta con el dragon rojo, y encerrarse ahi. Ahora solo debia esperar que la droga surtiera efecto.



Sonrió ante al mayor cuando escuchó sus palabras y asintió de forma delicada, haciendo un gesto y una reverencia para despedirse con un gesto, entrando entonces a la habitación de forma calmada y cerrando la puerta... pero no tardó mucho en sentir un mareo terrible. Sacudió la cabeza intentando espabilar, se encaminó a la cama para tener algo más firme en que estar, pero terminó tropezando sobre esta... se sentía raro y todo parecía querer darle vuelta. Nunca le había pasado, quizá algo de lo que comió estaba en mal estado, pero no sabía de nada que golpeara tan fuerte y repentinamente. Se encogió sobre la cama, se hizo bolita y llevó sus manos a su vientre... era curioso, se estremeció él solo y una sensación extraña le recorrió todo el estómago.



Akuma se encerró en su habitación, entreteniendose en probar uno de sus hábanos traidos de inglaterra. se cambió la ostentosa yukata por una más sencilla, para luego de ocuparse de su cabello, proceder por un pasadizo a la habitación del menor, observandolo desde las sombras, esperando a ver si realmente la droga había causado en él lo que esperaba. Y si era así, todo le resultaría mucho más facil.



-No... -murmurró, el mundo completo se le movió, una de sus manos se sostuvo de las sábanas y apretó con fuerza, mientras que, incomprensiblemente, se vio en la necesidad de sostener su entrepierna. No comprendía lo que sucedía y, en cierto aspecto, le asustaba. Sus pupilas se dilataron y tuvo que arrastrar su rostro en la desesperación de todo ello, un quejido más bien parecido a un jadeo brotó de sus labios sin permiso alguno y apretó sus piernas entre sí, había perdido las fuerzas y parte de su razón, era eso aún más desesperante que todo lo anterior.



Notó como se retorcia sobre si mismo y ello le hizo reirse un poco internamente. Se acercó silenciosamente hasta, acercandose por la espalda ajena, posar una mano en su hombro. - ¿Etsuya? ¿Te sientes mal? - Fingió preocupación acercandose a él, llevando una mano a posarse en su frente cuando se volteó y en su cuello al fingir tomar su temperatura, pero más bien disfrutaba de acariciar su tersa piel mientras sus ojos le traspasaban en medio de la oscuridad.



Reaccionó bastante sorprendido al sentir una mano sobre su hombro, desconcertado más bien, para girar su rostro con preocupación ante Akuma y mirarle, cerrando los ojos ante lo caliente que le resultaba este tacto, temblando ligeramente y moviendo uno de sus delicadas manos a sostenerse de las prendas del mayor, intentaba sentarse, consiguiendo tan solo el agitarse y emitir continuos jadeos desde sus rosados labios... no completaba media palabra, incluso intentó acercándose al oído de Akuma, pero tampoco sirvió de nada... su respiración estaba agitada y el tenerlo ahora tan cerca no ayudaba.



Le sintió sostenerse de él, temblando, y ello le complació, notando como poco a poco era el rubio mismo quien le acercaba a su cuerpo, tentandole deliciosamente. Le encantaba la sensación. Intentó ayudarle a incorporarse, para luego fingir que se sorprendia al notarlo excitado, rozando su entrepierna. - ¿Seguro estas bien? Esto... no es normal... - Comentó, comenzando a acariciarle leve, sumamente tentado por aquella expresión tan fragil del otro.



-Ah... -se quejó por esa simple caricia, negando con la cabeza a como podía al sentir la mano del mayor, mirándole de forma suplicante a la par que se sostenía con fuerza de sus ropas, mirándole a los ojos-, no -alcanzó a decir apenas, estremeciéndose y moviendo sus piernas en busca de negarse, de obligar a aquél arranque a ceder, sin tener efecto alguno, por supuesto, mucho menos ahora que Akuma se encontraba tan cerca suyo, por lo que le soltó e intentó empujarlo débilmente, ignorando lo mucho que su cuerpo pudiese ceder ante el mayor, buscando resistirse a sus sensaciones.



Se hizo el desentendido respecto a aquellos forcejeos francamente inutiles, más bien, ello le divirtió mucho más. - No, yo se que no estas bien...- Susurró - Pero yo me encargaré, tu solo... relajate...- Musitó, comenzando a soltar el obi ajeno, observandolo con ojos de cazador que ve a su indefensa presa bajo él, comenzando a colar sus manos a través del yukata para poder acariciar su entrepierna sin decoro. Eso si le haría descontrolarse.



Al escuchar que comprendía el que no estaba bien algo de esperanza entró en él, sin embargo el que comenzara a soltar su obi le alarmó, más aún ante aquellas manos que le hicieron emitir un quejido sonoro al acariciarle así. Tan solo ese tacto le perturbaba, mismo por lo que sus manos delgadas se sostuvieron de la mano, mientras que sus caderas solicitaban las caricias del contrario muy a cuestas de los deseos de Etsuya. Aún su mente estaba activa y rogaba por que esa tortura se detuviera, sentía su cuerpo arder y esas manos solamente aumentaban la temperatura en él, pues esas caricias no hacían mucho más que encenderle más.



Notó como le sostenia la mano pero eso no lo detendría. Con la otra le tomó de las muñecas y las llevó arriba de su cabeza para apartarlas de su camino, dejando que su mano, ahora libre, terminara de deshacer el obi y acarciara el cuerpo ajeno a complacencia, comenzando a descender su mano y a masturbarle de vez en vez, notrando como su excitación iba en aumento, al igual que la propia de solo verle en ese estado.



No quería sentir esas caricias... si bien, él no era virgen, jamás había habido persona además de su amo que le tocara, mismo que le dejaba completamente fuera de sí, peor ahora que su cuerpo respondía y él no sentía las fuerzas para separarse de él. El que el mayor buscara provocarle más aún le daba una gran desesperación, sobre todo porque sabía que su cuerpo buscaba el calor de esas manos, que deseaba ser tocado por Akuma, eso le avergonzaba. Antes había sido retenido de la negación, pero comenzaba a perderse en los brazos de un verdadero demonio, tal cual el nombre del mayor, pues en poco no podría conseguir negarse mas a esas caricias.



No tenía que hacer demasiada fuerza para evitar que el menor se resistiera. Su boca alcanzó su cuello y comenzó a besarlo, saboreandose esa piel tan tersa que el otro poseía y pegandose cada vez más contra él. Si tenía que ser a la fuerza, lo haría, pero ese cuerpo debía ser suyo y lo conseguiría esa noche a como diera lugar. Su mano acarició su entrepierna mientras le lamía el cuello, dejando que su mano rozara su glande constantemente para provocarle todavia mas.



-Ah... Ahh... Aku... ma... -jadeó su nombre. Sus labios, su lengua, sus manos, su piel... todo lo que correspondiera al mayor lo estaba provocando más aún. No quería, le asustaba pues nunca antes se vio en la necesidad de sentir el tacto, de gemir un nombre, más bien era guardar silencia y cumplir caprichos de su amo, pero sentirse acariciado, sentirse deseado de alguna forma... se sentía bien, se sentía diferente. Su miembro estaba duro ya... casi punzaba, lo sabía pues lo volvía loco. Su cuerpo completo había reaccionado de una forma asombrosamente positiva a las atención del samurai y exigia con cada hormona de su cuerpo el que no parara, aunque su conciencia aún despierta suplicara lo contrario.



Sonrió al escuchar su nombre escapar de los ajenos labios.Por lo visto lograba, al menos, causar algunas reacciones en él. Comenzó a masturbarle más intensamente ante ello. - Etsuya... - Jadeó contra su oido - Te deseo... desde la primera vez que te vi... - Confesó, mientras una mano se dedicaba a acariciarle el pecho - Quiero que seas mio, Etsuya...- Jadeó, mordiendole el lobulo, no pudiendo hacer mucho con una de sus manos ocupadas pero queriendo que el menor se perdiera por completo para poder avanzar más rápido. Sentía que su cuelpo se caldeaba también, ya sentía la necesidad de librarse de sus ropas.



Su amo... si su amo se enteraba... si él lo sabía... no lo querría de vuelta. Buscaba razones, buscaba pretextos, pero nada parecía resultar. La voz de su ajeno a su oído, esas palabras eróticas sumadas a las atenciones, sumadas al tono aterciopelado de su voz. No, no podría detenerlo y lo sabía ya de sobre, su conciencia comenzaba a ceder gracias a esas últimas palabras a sabiendas de que no había más nada que hacer, mismo por lo que un único jadeo brotó mientras que sus piernas se separaban... que le hiciera lo que quisiera, ya no podría seguir su lucha de cuerpo-mente en ese estado, se había perdido gracias al albino y seguramente no tendría forma de regresar en sí hasta que eso terminara.



Cuando logró hacer que, finalmente, se separara de piernas, sonrió complacido y lujurioso. No había sido tan dificil. Su mano, ahora libre, se dedicó a recorrer el pecho ajeno, jugando con sus pezones, mientras su mano le masturbaba de manera intensa, deborando cada porcion de piel que sus labios encontraban a su paso, queriendo subir a sus labios y logrando atrapar estos en un beso lujurioso y humedo en el que le apegó más a su persona, acomodandose entre sus piernas.



Era sumiso ahora. Toda su piel se erizaba ante el paso de sus dedos o de sus labios, más aún con estos últimos. Los labios propios se encontraban separados, dejando salir el aire de sus jadeos y con la mejillas completamente sonrojadas a causa de la actual temperatura de su cuerpo. De por sí se le dificultaba respirar, los labios ajenos atraparon los propios y no vio mejor opción que acceder a lo que estos estuviesen dispuestos a proporcionar... placer, deseo, lujuria, lo que fuera, mientras que esa lengua le tentaba y la humedad de esa cavidad se mezclaba con la propia.



Deboraba su boca con demasiado impetu, la sensacion era asfixiante e infinitamente grata, más porque el otro se comportaba de manera tan sumisa. Al quedar sin aire se separó de sus labios y se los relamió, lascivo. - Gime mi nombre, Etsuya... - Musitó - Solo eso quiero que recuerdes... - susurró, bajando de a mordiscos por su piel, acanando sus botones, torturandolos con su boca, llevando su mano libre a su entrada para presionar esta y ver que tan estrecho estaba.



Ni siquiera reconocía el cómo hacía para corresponder a esos labios voraces siendo tan torpe la forma en que correspondía. Al separarse sus bocas, jadeó por conseguir de nuevo el aire que le hacía falta y a la escucha de esas palabras solo pudo sentirse enrojecer más aún de lo que ya estaba, temblando ante sentir sus húmedos labios rodando por su piel con tanta facilidad.



-Amgh... ah -jadeó suavemente ante sus mordidas, pero al sentir la presión en su cavidad todo su cuerpo reaccionó-, Ak... ¡Aku... ma! -jadeó su nombre, sosteniendo más fuertemente las sábanas en sus pequeños puños.



Aquello estaba resultando facil, mejor de lo que pensaba, ya que pensó qu el rubio se resistiría más... sin embargo quería más de él, de escuchar su nombre pronunciado por esos labios, por lo que ni corto ni perezoso se atrevió a introducir en él dos dedos de un solo golpe, estaba impaciente, quería tomarlo de una vez y tener más de él. Su mano le atendió con prisa, acariciando a penas sus testículos, buscando causar el suficiente placer en su cuerpo drogado para que alcanzara el extasis... aunque con ello seguro no se iría aún.



Un segundo después de una simple presión, uno de los dedos del albino entró sin problemas en su cavidad, provocándole de esa forma un ahogado gemido brotando desde su gargante y un terrible ardor en su entrada. No estaba acostumbrado a ese tipo de cosas, mismo por lo que le tomaba completamente desprevenido y su cuerpo apenas aguantaría. La insistencia de las caricias de la otra mano era casi una vil tortura, pero sentía que su cuerpo no podría resistirlo más y, así fue. Un gemido profundo se le escapó y sus manos terminaron de deshacer la cama con ello, se corrió a gusto o disgusto sin más, casi agotado por ello... pero no paraba, su cuerpo seguía caliente y no lo comprendía, pensó que con eso terminaría, pero seguía, el efecto de la droga a la que era indiferente continuara.



Notó que por fin se corría en su mano, cosa que le hizo sentirse satisfecho. Tomó entonces parte de la semilla ajena y la usó para lubricar su interior, jugando con sus dedos en el interior de este, para luego comenzar el mismo a despojarse de la yukata, para quedar en las mismas condiciones ajenas, lamiendole la piel, dejando que su sexo endurecido lo rozara mientras, ansioso, lo preparaba para lo que seguía.



Tuvo que desviar el rostro de Akuma... no quería seguir, no quería continuar con ello, pero su cuerpo lo pedía. Aquellos dedos en su interior lograron hacer estragos en su cuerpo, el sentir al cuerpo ajeno tan encendido como el propio y luego el darse cuenta de su desnudes consecuente a ello... lograba ponerle más aún, lo cual no soportaba su subconciente. Se avergonzaba y, sentía, no tenía perdon alguno... pero lo deseaba dentro suyo, deseaba llegar a la cima, lo necesitaba. Correrse tantas veces fuera necesario en una sola noche hasta quedar completamente satisfecho... eso era lo que más le asqueaba de sí mismo.



Había introducido ya tres dedos en su interior y facilmente lo sintió distenderse, lo que le hizo caer en cuenta de que el muchacho no era tan virgen como pensaba... tanto mejor, porque podría ser más brusco con él entonces. Subió su rostro de nuevo al suyo, y le lamió los labios, tentandole, quería escuchar sus ruegos. - ¿Continuo? - Preguntó sobre su rostro, contra su oido, saboreandolo y mordiendolo con erotismo.



Reaccionó cuando el tercer dedo se encontró en su interior, removiéndose lentamente por ello... no era suficiente, sentía. Su cuerpo necesitaba más y, por lo visto, el mayor deseaba que se lo pidieran, pues no los movía dentro suyo y hasta se había tomado el tiempo para cuestionar si deseaba que continuara...



-P... por favor -mumuró, con un tono más que suplicante, llegando a lo erótico-, no... no... pa...res -dijo en tono bajo, llevando una de las manos a sostenerse de la espalda de Akuma, con tal debilidad que se sentía inútil-. Akuma... entra... entra -suplicó, mirándole a los ojos con los propios húmedo-, te... por favor...



Al ver que hacía lo que quería, le complació moviendo los dedos en su interior de manera un tanto frenética para conseguir más de aquellos gemidos, pero luego al escucharle de ese modo, no evitó que su líbido subiera al cieloraso. Claro que lo complacería si de eso se trataba. Apartó sus dedos para luego abrirse la ropa que usaba, dejando a la vista su miembro erecto, que frotó contra la entrada del rubio. Aunque lo había preparado no dudaba que su intromision le doliera, por lo que sostuvo las muñecas ajenas a ambos lados de su cabeza antes de penetrarlo en una estocada firme que le sacó un gruñido sensual.



Odiaba ese estado... se sentía realmente como algo asqueroso al verse en una situación tan vergonzosa. Mira que suplicarle a alguien porque le hiciera suyo... es algo que ni a su mismísimo amo le pediría y justo ahora parecía un animal hambriento suplicando por sexo, eso le frustraba, pero no tanto como el deseo de su cuerpo ardiendo por ello, por recibir al mayor. Un gruñido surgió de su garganta cuando los dedos fueron retirados y sus hermosos ojos azules observaron a Akuma, aún suplicantes... dejándose hacer sin más opción al quedar completamente sumiso sintiendo la dureza de su miembro y cuando este tomara de sus manos y las colocara a los costados de su rostro, no muy conciente de lo que pudiese hacer el mayor con su cuerpo más, cuando su miembro se adentró en él de tal manera tan ruda, sus párpados se abrieron de par en par, todo su cuerpo se curvó a su causa, un grito sonoro brotó de sus labios e incluso un par de lágrimas se le escaparon ante la poca consideración de aquél acto, seguido del cual lloriqueó un poco a causa del dolor.



Aquellas expresiones de dolor y placer que alternaban el delicioso rostro del rubio, el cual se retorcia ante esa dura estocada con la cual se habia hundido en sus entrañas. Su interior era estrecho y calido, le encantaba casi tanto como el resto de su cuerpo. Sin consideración o darle tiempo de que se recuperara, comenzó a moverse en su interior, sin dejar de sujetarle las muñecas para que no intentara resistirse, encantado con la sensación y haciendo los movimientos más intensos a raiz de ello.



-Iih -emitió a modo de quejido, cerrando sus párpados con fuerza y reaccionando ante los movimientos del mayor dentro suyo, apretando sus manos por lo mismo y sacudiendo la cabeza en modo de negación-. N... no... por favor... Du... duele -suplicó. Su cuerpo entero se retorcía ante cada movimiento dentro suyo, ardía por alguna razón y era ignorante de cualquier daño causado dentro suyo aunque lo sentía. Sus manos delgadas habían sido tomadas por Akuma y estaba imposibilitado de moverlas más, sentía como toda la cama se movía a causa de la fuerza de esos movimientos y, realmente, no lo soportaba-. Para... pa...ra...



Sus suplicas le hicieron sonreirse malicioso, cosa que con el reflejo de la plateada luna en su rostro, le daba un aspecto aún más intimidante. - ¿Que pare? - se inclinó sobre su oido, susurrando sobre este, rozandolo con sus labios - Pensé que... esto era lo que querias...- Le lamió la oreja, moviendo su cadera hasta el punto que casi todo su miembro quedó fuera de aquel cuerpo fragil, para volver a embestirlo fuerte, quedandose por un momento dentro, sin moverse. - Siempre pensé que los acrobatas eran más flexibles para estas cosas...- Señaló, moviendo sus caderas en circulos dentro de él, aunque sin embestirlo.



Le miró entonces con esos ojos humedecidos, a los ojos... pero esa sonrisa no le regaló tranquilidad y sus palabras mucho menos lo hicieron. Sí, se lo había suplicado antes, pero no esperaba que lo hiciera de una forma tan ruda... volvió a sentirlo salir y algo de tranquilidad lo envolvió, pero cuándo volvió a enterrarse en su cuerpo se removió por completo y gruñó. Le miró de inmediato ante esas últimas palabras y sus pupilas se inundaron entonces... flexibilidad, como si eso tuviera algo que ver con lo que le estaba haciendo. Daba cierto coraje en realidad porque de ser su deseo jamás estaría en la misma cama que ese hombre, mucho menos en esta situación y el que prometiera un mejor resultado a la larga era lo que más odiaba... estaba sangrando, eso también, aunque no era del todo conciente de ello gracias al dolor y a su tristeza, misma por la que sollozó-. ¡Me duele! -le gritó molesto, aferrándose a sus manos con las propias-, sé... cuidadoso -pidió, desviando la mirada, completamente rendido a fin de cuentas.



Sus ojos azules, casi blancos dado el reflejo de la luna sobre ellos, buscaron los ajenos, sin dejar aquella mueca. - ¿Sabes lo que significa Akuma, Etsuya? - Le preguntó, pero sin esperar respuesta el mismo contestó - Significa "demonio". Los demonios no tienen piedad, tampoco los samurais - Volvió a imitar el movimiento anterior, estocandose profundo en su interior - Y siendo yo ambos... ¿Por qué habría de tener piedad? - Inquirió, inclinandose sobre él, succionando su labio inferior para luego morderselo, comenzando a moverse de nuevo, un poco lento pero de la misma manera profunda, para hacerle sentir cada movimiento.- Por eso estas aqui, mi pequeño cirquero - Susurró.



No tenía la capacidad para responder a sus palabras, mucho menos para verlo... las lágrimas se le escapaban una a una con facilidad y aquél lo ignoraba por completo, lo que decía le quedaba más que claro. Pero es que había sido tan amable con él antes que tan solo le dolía sentirse engañado. Durante años fue un chiquillo de la calle desconfiado, odiaba a todos por una razón, la cual había olvidado en el circo y, gracias al samurai, ahora la recordaba con bastante pesar... Aquejó de nuevo ante sus movimiento, para apretar más fuertemente su mano y cerrar sus párpados-. Por favor... -suplicó nuevamente, apretando un poco más su mano e intentando ser ignorante de sus palabras. Que no dijera más y que lo dejara tranquilo era lo que pedía ahora, pronto su cuerpo dejaría de importarle y lo sabía de sobra, lo que le dolía más ahora eran sus palabras, sobre todo esa última frase que le hacía desear con todas sus fuerzas regresar al circo... a casa.



Akuma rodó los ojos ante los ruegos ajenos. Como si de verdad fueran a servir de algo.- Disfrutalo, anda...- Fue lo único que susurró sobre sus labios, continuando con las embestidas, alzandole las caderas para poder estocar mejor en él, llevando su mano a masturbarle también a ver si así lograba que se callara y comenzara a gemir, eso era lo que quería, lo que le tenía temblando el cuerpo entero de manera inevitable. Quería alcanzar el extasis en ese cuerpo delicioso, era todo lo que podía pedir en ese instante.



Bien... no podría hacer nada pero tampoco podía aceptarlo. Al escuchar sus palabras tan solo soltó sus manos sintiendo como le acomodaba mejor a su gusto, para sostenerse de la cama con ansiedad. El dolor se iba lentamente pero eso no le agradaba del todo pues era aún peor para su conciencia el sentir placer a causa de Akuma. Cuando llevó su mano a su miembro todo su cuerpo reaccionó, erizándosele la piel pero se negaba a responder, mismo por lo que se mordió los labios insistiendo en no gemir a pesar de lo que sintiera, ahogándolo así.



Notaba que buscaba reprimir sus gemidos que tanto deseaba escuchar y con su otra mano, abandonó las caderas ajenas para subir a través de su cuerpo, pero solo para alcanzar sus labios y entreabirlos con la ayuda de su pulgar, solo para escucharlo, sin dejar de embestir o masturbarle. – No te contengas, Etsuya…- Le susurró lascivo al oído – ¿No querras permanecer atado mañana, cierto? – Le advirtió para ver si con ello lograra asustarlo y que hiciera lo que él quería.
Volver arriba Ir abajo
Ella
Katana
Katana


Cantidad de envíos : 217
Edad : 23
Localización : Everywhere and nowhere
Fecha de inscripción : 02/08/2009

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Miér Jul 27, 2011 11:48 am

Cuando sintió su mano sus párpados se separaron, intentando no toparse con el rostro del samurai y rechazando por completo la mano de este al girar la cara, moviéndola de su rostro con su propia mano y mirándole ante sus palabras. Atado... igual lo haría, ¿no es así? Tampoco era como que se arriesgara a mucho así que le rechazó más aún. Era ingenuo, sí... pero no tonto y ya estaba lo suficientemente atemorizado para no creerle más por lo que, ante lo que solicitó, tan solo se negó y pasó a morderse la mano para evitar cualquier tipo de sonido surgiera de su boca.
Volver arriba Ir abajo
http://sasutosaku.activoforo.com
Mariuk
Shogun
Shogun


Cantidad de envíos : 2021
Edad : 25
Localización : *Mariukilandia*
Fecha de inscripción : 11/06/2008

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Miér Jul 27, 2011 6:16 pm

Rodó los ojos ante la testaruda actitud ajena, pero le dejó hacer. Al fin y al cabo que bastante se complacía con el encontrarse en su interior, lo había deseado de nada màs verle. Y aquella fachada de "amabilidad" solo había servido para atraerle irremediablemente. Además, también le notaba sufriendo y ello le divertía, del mismo modo que lo hacía ver a sus contrincantes suplicando por piedad antes de asestarles el golpe final.

Desplazó sus lasbios, su boca, a su cuello, donde buscó dejar marcas a su piel nívea en lo que no dejaba de embestirle, sintiendo que poco a poco se iba disteniendo, permitiendole llegar más profundo, cosa que le encantaba. Quería llegar justo a aquel punto que le haría gritar de placer sin contenerse más.
Volver arriba Ir abajo
Ella
Katana
Katana


Cantidad de envíos : 217
Edad : 23
Localización : Everywhere and nowhere
Fecha de inscripción : 02/08/2009

MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Miér Jul 27, 2011 6:39 pm

Su cuerpo reaccionaba de una forma sorprendentemente positiva a las estimulaciones de Akuma, a las estocadas en su interior, al grado que el morderse a sí mismo era insuficiente para ahogarse, por lo que comenzaba a gruñir poco a poco y, en ello mismo, al sentirle morder su piel, entrar más a fondo, no pudo resistirlo y sus dientes soltaron su piel, emitiendo un sonoro gemido para él.

Una de las manos del pequeño fue a sostener con fuerza la espalda del samurai en busca de mantenerse agarrado de algo, apretando con tal fuerza ante cada estocada al grado de ensartar sus uñas en la piel ajena y, ante los movimientos del mayor, hacer sus dedos deslizarse por esta, dejando marcas de las cuales no estaba muy conciente.
Volver arriba Ir abajo
http://sasutosaku.activoforo.com
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Buscando entretenimiento   Hoy a las 9:44 am

Volver arriba Ir abajo
 
Buscando entretenimiento
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 2 de 3.Ir a la página : Precedente  1, 2, 3  Siguiente
 Temas similares
-
» Malvinas Argentinas. Iku Huasi, lugar de paseo y entretenimiento. Por Carlos Pogonza.
» Buscando al bebé
» Preparando boda y buscando bebé
» Buscando nuestro bebé
» Estamos buscando a YOYO

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
~Tsuki no hikari~ :: **Tokyo** :: ~Las calles de Tokyo-
Cambiar a: